La palabra es un recorte, al utilizarla se realiza un nuevo recorte, al rodearse de otras reanuda en recorte, en los contextos (lugar, momento, persona, etc.) a los que puede pertenecer le devienen recortes. Al ser recibida (la palabra, su recorte, su entorno, su contexto) se vuelve a recortar, con la posibilidad de llegar a encuadres anteriores o a otros no navegados por el emisor. Las palabras se definen con palabras.